sábado, 21 de abril de 2012


Sin correspondencia lo que aqueja
Cuando el pálpito se vomita así mismo y jamás rebota en algún lugar.

Sin correspondencia la angustia.
Una carta que jamás llega
Un beso perdido en el aire.

Sin correspondencia
El grito suplicante.

Sin correspondencia la voz ahogada
La noche
Bosquejo de penurias en el estómago,
y sin correspondencia hasta para decir “ajeno”.

En el ajeno
 HAY.

En la no correspondencia…

Silba la ausencia.

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