Como comienzo a contar el remolino de palabras que hay dentro mio?
por donde podré empezar?
Vagando por la noche
noto en mi rostro mucho bello
como si fuese un hombre
o como si fuese un hermano lejano; algún primate.
De donde venimos y hacia donde vamos?
ESA es la pregunta más profunda y más repetitiva de los siglos. Cada vez que la hago, siento una escalera caracol hacia el infinito pasado, y muchas miles de mentes y voces evocándola con angustia y felicidad.
por donde podré empezar?
Vagando por la noche
noto en mi rostro mucho bello
como si fuese un hombre
o como si fuese un hermano lejano; algún primate.
De donde venimos y hacia donde vamos?
ESA es la pregunta más profunda y más repetitiva de los siglos. Cada vez que la hago, siento una escalera caracol hacia el infinito pasado, y muchas miles de mentes y voces evocándola con angustia y felicidad.
Felicidad porque… ¿qué mejor saber, que aun nada sabemos?..... Que mejor saber que, todo es nuevo y diferente a cada momento?
Nada debería aburrirnos.
Sin embargo una se despierta, con esa sensación de obligación a vivir, de decir las mismas cosas, repetir los mismos actos. Mirarnos de la misma manera, acarrear las mismas penas.
Quién nos quita la novedad de los días?
Nada debería aburrirnos.
Sin embargo una se despierta, con esa sensación de obligación a vivir, de decir las mismas cosas, repetir los mismos actos. Mirarnos de la misma manera, acarrear las mismas penas.
Quién nos quita la novedad de los días?
Cuestión que me re descubrí. En el espejo ya no estaba la misma de siempre, si no, una que AHORA DEFINITIVAMENTE no cuadraba con el estatuto de femineidad o mujer shick impuesta por sobre nosotras:
Una llovizna de bellos cubría mi rostro. Rubios, pero visibles al fin.
Primero me desesperé. Luego… me desesperé pero menos, y luego, comencé a sacarlos con una pinza, en un exasperado acto de "feminización". Al principio entré a darle a la pinza con seriedad y determinación, y luego, nubes de preguntas circulaban por mi cabeza:
Primero me desesperé. Luego… me desesperé pero menos, y luego, comencé a sacarlos con una pinza, en un exasperado acto de "feminización". Al principio entré a darle a la pinza con seriedad y determinación, y luego, nubes de preguntas circulaban por mi cabeza:
Para quién, estoy haciendo esto???
Porque sacar de mi rostro algo primitivo que se manifiesta de manera concreta?
Porque sacar de mi rostro algo primitivo que se manifiesta de manera concreta?
Porque negar mis orígenes?
Me imaginé, entonces, un millón de años atrás,
Me imaginé, entonces, un millón de años atrás,
cuando el bello era mucho más útil,
sentada entre árboles, e insectos, lamiendo frutos dulces y agrios,
masticando hierbas amargas. Oliendo tierra humeda.
Me imaginé pasando frío en alguna cueva tajante, hostil, y acogedora,
Me imaginé pasando frío en alguna cueva tajante, hostil, y acogedora,
y con el útil pelaje
amenizando la gélida noche.
Me imaginé millones de años atrás, cuando el hombre aun no se había auto domesticado.
¿Por qué, entonces, quitar de mi rostro la historia que une al pasado, al presente y al futuro?
¿Por que quitar el origen de nuestra especie, en su estado más conectado con los otros seres que nos dan vida?
¿Por que depilar el mensaje que viaja a través del tiempo?
Aquel que nos recuerda
Quienes éramos,
Quienes dejamos de ser,
Quienes somos,
Pero qué seguimos siendo.
¿Por qué quitar esas marcas, instintivas plenas, y naturales?