Corro, desde un rio, cabeza abajo, observando el revés de las cosas,
me miro los pies para no caerme.
El fluir del rio acariciando el vientre anudado
Anudado el vientre,
me saluda me agradece.
El sentir del viento que no cesa de sanar,
mi cabeza gira
al igual que el viento
en pensamientos hacia adentro, y hacia afuera.
/las tijeras sirven para cortar lazos/
Hay un deseo ferviente de ir
más allá de todo, más allá,
llega un momento en la vida de algunos, que
deseamos
cortar con todo
y abandonarnos a las preguntisimas
dentro nuestro.
Ya nada cesa,
nada
cesa
ese no entender nada.
El viento muchas veces cura, muchas otras te sacude.
Pensamientos arremolinando se hacia adentro se hacia afuera.
Camino rápido,
Miro para abajo.
Me acuerdo de algo que me pregunté hace un tiempo: " ¿lo místico era lo que se encontraba arriba, o abajo?"
ya no recuerdo la respuesta no la veo.
ATENTAR CONTRA LA PROPIA CARNE
ESE
ESE ES EL PEOR DE LOS PECADOS.
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